30. Esta junta será aplazada.
Lia se sintió triunfadora, de conseguir que su jefe, un hombre tan imperturbable como frío, con fama de no tener ningún tipo de piedad, en cuanto a trabajo se refería, decidiera parar una junta solo para estar con ella.
—Dime, ¿me encuentro bien?— le preguntó Evan con la ropa toda desaliñada, al igual que despeinado a causa de ese momento íntimo entre ellos.
Ella no podía dejar de mirar el bulto que se notaba en sus pantalones, estaba por decir que no, que no iba nada bien porque notará aquello