Una luna rechazada. Capítulo 8: Desconocido
Alanna.
Me quedé helada al ver que al lobo solo le bastó con ponerse derecho y amenazante ante los demonios que nos acompañaban.
—¡E-es él! ¡Retirada! —chilló uno.
Todos empezaron a temblar, titubear y a correr lejos de nosotros. No tenía idea de quién era ese lobo, pero el único que se me pasaba por la mente era Kayn, ya que tenían el mismo pelaje.
O eso era lo que pensaba...
Los demonios terminaron siendo ahuyentados, ni siquiera se armaron de valor para enfrentarlo, así que supuse que se tra