Laia.
Estaba lista para ir a buscar a los BloodMoon junto a Caleb. No me sentía feliz con él porque el día anterior había intentado seducirme, cosa que me negué rotundamente.
Claro que sentí un corrientazo expandirse por mi cuerpo, pero le recordé a mi mente que el hombre que me gustaba era Leo. No podía hacerle el daño que Caleb me hizo a mí, él no se lo merecía.
—No me parece justo que vayas sola con Caleb —argumentó Zoé, con una mano en su cadera—. Todavía no confío en él —Lo asesinó con la