Saqué una pequeña navaja del bolsillo trasero de mis pantalones y la ondeé al aire.
La verdad, no quería hacer esto; todo es su culpa, él me provocó. Ahora pagará las consecuencias. Miré hacia todos lados, vigilando que nadie me viera o estuviera cerca, y sonreí de lado.
Empecé a rayar el capó del auto del profesor. Luego tomé un labial rojo y empecé a hacer un dibujo de Bart Simpson con los pantalones abajo en el parabrisas del anticuado auto. Volví a mirar hacia todos lados, asegurándome, y