Saqué una pequeña navaja del bolsillo trasero de mis pantalones y la ondeé al aire.
La verdad, no quería hacer esto; todo es su culpa, él me provocó. Ahora pagará las consecuencias. Miré hacia todos lados, vigilando que nadie me viera o estuviera cerca, y sonreí de lado.
Empecé a rayar el capó del auto del profesor. Luego tomé un labial rojo y empecé a hacer un dibujo de Bart Simpson con los pantalones abajo en el parabrisas del anticuado auto. Volví a mirar hacia todos lados, asegurándome, y como no había nadie, volví a lo mío y escribí “bésame el trasero” al lado del dibujo.
Soy muy buena dibujando, pero nadie aprecia mi arte. La última vez casi me detiene la policía solo porque dibujé algunos de mis personajes favoritos de un anime en las paredes de una tienda. Vandalismo, lo llamaron.
Los jóvenes somos el futuro del mundo y no nos dejan explorar nuestro talento.
Al terminar mi obra de arte, solté una carcajada y tiré el labial en un depósito de basura que está cerca del estac