La providencia nos regala una segunda oportunidad, yo solo quiero ver el azul de tus ojos brillar llenos de vida. Dame el permiso de permanecer a tu lado y perdona la idiotez de mi alma.
Dominic
Siento que mi mundo está a punto de explotar mientras observo como mi mujer se queda sin posibilidades, ahora lamento haberme negado a negociar, no debí haber seguido los consejos de esos tipos que ni siquiera conozco, es obvio que a ellos no les importa la vida de Atenea, si no, no estarían con tanta c