Después de que los guardaespaldas de José subieron las escaleras, se escuchó el agudo grito de Nadia y el sonido feroz de algo rompiéndose.
En realidad, Nadia solo rompió por accidente un simple florero en la habitación, pero las flores dentro eran las que Luna le había llevado antes. Ella las había estado cuidando con mucho esmero, sin querer que se marchitaran, pero ahora tristemente... todas las flores... se arruinaron por completo.
Nadia grito y se agachó en el piso, rompiendo a llorar desc