Andrés sacó con tranquilidad un cigarrillo y lo colocó entre sus labios. Lo encendió y exhaló una bocanada de humo blanco, luego le respondió:
—El proceso no importa.
Aunque antes no fumaba, desde que Luna se fue de su vida, se volvió adicto al sabor de la nicotina. Quería dejarlo, pero realmente no podía. Estaba totalmente enganchado…
—¿Fuiste tú quien mató a Nacho?
Al escuchar esas palabras, incluso Frida miró a Abigaíl.
De hecho, desde que Frida lo conoció, supo muy bien que este hombre tenía