—Si ella no lo ha hecho bien, ¿ustedes, creen que han hecho un buen trabajo? —se escuchó una voz fría desde el otro lado de la multitud, atrayendo así la atención de los presentes.
El hombre que apareció era el mismo que había estado en la exposición de arte anteriormente, con Álvaro siguiéndolo muy de cerca. Era atractivo y elegante, con una figura muy esbelta y una actitud de gran nobleza que dejaba en claro que era un exitoso empresario.
Algunas personas lo reconocieron al instante, pero no