—Pues, mi situación en la clase no es la mejor, por eso no quiero que mi situación te afecte...
Ana: —Boscosa es solo una pequeña ciudad, ¿por qué vas allí? Pero eso no es lo más importante. No importa si no quieres ser mi amiga, siempre y cuando no me ignores cuando quiera hablar contigo.
Luna aceptó:
—Si no me distraes de mis estudios, no te ignoraré.
—¡Perfecto, Luna! —Ana la abrazó muy feliz.
En realidad, Luna no entendía de dónde venía el deseo de Ana de ser amiga suya. Recordaba que su int