Los zapatos en sus pies habían desaparecido y sus plantas habían sido cortadas por las afiladas cuchillas de piedra sin que ella sintiera nada en lo absoluto. Solo quería escapar de ese lugar donde él estaba presente.
Estaba en la cima de una alta montaña en las afueras, rodeada de montañas y un terreno baldío cubierto de hierba, con una carretera espaciosa pero poco transitada. Al final de la montaña se encontraba un amplio acantilado sin barandillas de protección, y el vehículo de Andrés estab