Después de regresar al hotel, Alessia atendió rápidamente las heridas de Manolo, quien había llorado todo el camino y se quedó profundamente dormido de agotamiento. Cuando el niño despertó, sintió un intenso frío y preguntó muy confundido:
—Mamá, ¿qué estás haciendo?
En el baño, Alessia estaba vertiendo agua fría sobre el niño desde arriba de la cabeza. Manolo luchó con sus fuerzas por levantarse de la bañera, temblando de frío, pero Alessia lo mantuvo presionado con una mano.
—Mamá... tengo muc