Los tres miraron a Luna al mismo tiempo.
Luna: —Sí.
Nadia: —¿Y cuándo regresará él?
Nadia pensó para sí misma, la última vez que jugaba baloncesto, le arrebató un chupachups de la mano y le prometió devolvérselo, pero aún no lo ha hecho.
—No estoy segura, tal vez regrese cuando la tía Marta se haya recuperado completamente de su enfermedad.
Mario encogió los hombros:
—Cuando él se va, Roberto tiene problemas. Su escritorio está lleno de cartas de amor y ahora apenas va a clase para evitar a esas