Nadia le entregó otra lata de leche a Luna y le dijo:
—Luna, ¡anímate! Después de tus exámenes, iremos a buscarte y esta noche... tengo una gran sorpresa para ti.
Mario apoyó con suavidad su mano en la ventana del auto y le hizo un gesto de despedida, diciendo:
—Sin importar cómo te haya ido en este examen, Roberto y yo te garantizamos que obtendrás el primer lugar en el examen formal de ingreso a la universidad. ¡El alcalde te entregará personalmente un certificado de premio! ¡Vamos, ánimo!
Rob