Luna afirmó con la cabeza.
En realidad, él era verdaderamente amable, dejando de lado los asuntos de la empresa para resolver sus problemas. Luna era muy consciente de su posición en la capital, y este tipo de asuntos no requerían de su intervención, pero aún así él vino a ayudarla…
Cuanto más él actuaba de esta manera y era amable con ella, más carga psicológica sentía Luna que llevaba en su corazón, ya que no podía corresponder a este sentimiento.
Ella aún era muy joven, y él también lo era. E