—Entonces, ¿me llamaste por la seguridad de Luna? —preguntó Leonardo, con una ceja levantada.
—Así es —Andrés asintió—. Quiero que mantengas en secreto el hecho de que Frida sigue viva. No quiero que Luna se entere, temo que podría ir a buscar información sobre Gabriel por su cuenta.
Leonardo dejó la tableta a un lado y sonrió, casi con incredulidad.
—¿Ahora resulta que le tienes miedo a Frida? ¿Te preocupa que pierda el control y lastime a Luna? —Sin esperar respuesta, continuó—. Bueno, la verd