¿Ella era delicada y frágil?
«Andrés, en la vida pasada, nunca pensaste en todo esto, solo pisoteaste una y otra vez mi dignidad», pensó ella.
Luna se quedaba en su abrazo y se apoyó contra su pecho. Ella mostraba obediencia porque sabía muy bien que no tenía otra opción que rendirse.
«Andrés, ojalá nada del pasado entre nosotros hubiera ocurrido… Esta vez, sin importar absolutamente lo bien que lo hagas, ya es demasiado tarde…»
Andrés temía que ella se aburriera, así que le hablaba de manera co