CAPÍTULO 24: OBSESIÓN
Después de una noche intensa, Katherine yace sobre la cama, desnuda bajo una sábana delgada que apenas oculta su piel pálida iluminada por la tenue luz de la luna. Su respiración es suave, rítmica, ajena a la mirada fija de Anthony, quien se sienta en el borde del colchón con la camisa en la mano y los pensamientos oscuros revolviendo su mente.
Su silueta perfecta lo inquieta, lo excit4 más de lo que quiere admitir. Sus ojos recorren cada línea de su cuerpo con una devoció