¿A quién tenemos aquí? dijo Fanny, quien fue la primera persona en verme. Su rostro se iluminó
con incertidumbre, y esbozó una sonrisa torcida.
Al instante todos los ojos se posaron en mí y bajé la mirada y apreté mis labios con
exagerada vergüenza. Me detuve en el marco de la puerta, temblando y jugueteando con el dobladillo roto de mi
vestido. Ciertamente mi intención fue declarada y me preguntaba con qué cara me atrevería a contemplar
a esta familia adinerada para recordarles que estaba ansi