Salsa me lanzó una mirada en ese momento, preguntándose si algo había salido mal que justificara que Opula me diera órdenes. Cuando eché un vistazo al rostro carmesí de Salsa, supuse que ella quería contarme más sobre la actitud dominante de Opula; quizás algo más
molesto de lo que pensaba.
"Solo tienes que obedecer. Es demasiado arrogante para mi gusto", me susurró Salsa, "Es solo un parásito molesto con el que no quieres lidiar", añadió mirándola con malicia por el rabillo de
sus ojos, aunque