Capítulo 35 — Una hermana terrible.
- ¿Dónde estamos? - preguntó Sierra con curiosidad cuando por fin se detuvo frente a una casa.
Era un domingo tranquilo y Vivienne había decidido pasear por el barrio con su hermana pequeña para tomar un café cuando acabaron delante de la casa de Vittorio.
- Quiero presentarte a alguien. - replicó Viv, volviéndose hacia la menor-. - Es un niño muy simpático, el hijo de mi cliente, y tiene el mismo coeficiente intelectual que tú.
- Ah, ya veo. - sonrió Sierra. - Quieres que sea tu conejillo de in