Instintivamente, retrocedió un paso, todo en ella dejó de funcionar. ¿Cómo es posible que lo tenga ahí justo delante? Fue la pregunta que se hizo Yannick mirando atónita a quien se encuentra frente a ella.
―Jean. ―Su voz no sonó más alto que un susurro.
―Vaya, ¿Todavía me recuerdas? ―Sonrió como un engreído. ―A estas alturas ya dudaba de que mis recuerdos permanecieran en ti, pero no es para menos. ―Yannick se inició a agitar cuando Jean dio un paso en su dirección. ―Fui el primer hombre en tu