Yannick fue recibida como siempre, besos, abrazos, enormes sonrisas y caricias a su vientre, para ella era difícil mantener la felicidad dibujada en su rostro, sabe que si hace algo mal todo eso se va a derrumbar y aunque lo haga bien también pasará.
―Iniciaremos a comprar todo en colores neutros. ―Informó Sophie. ―En nuestra casa, pintaremos la habitación del bebé en amarillo, ese color me gusta y trae mucha alegría.
―En la nuestra la pintaremos de verde agua. ―Patricia miró a su niña. ―Quedar