Nick no pudo pegar ojo, estaba extremadamente cansada, de no ser doctora, ya no tendría tripas porque vomitaría cada vez que Vik lo hacía. No le importó los reproches del hombre ebrio que le ha hecho sentir mal, ella lo atendió, limpió su vómito y veló sus sueños para que no se ahogara mientras dormía.
No había comido nada, las náuseas la estaban matando y el no dormir le estaba afectando mucho más por el dolor de cabeza. No quería salir de la habitación, quería quedarse ahí y dormir a su lado,