El viejo frente a mí es de aquellos que, viendo beneficio, olvidan la lealtad y, llenos de codicia, intentan apropiarse de la espada sagrada.
—Joven, debes entender que no estoy pidiendo tu opinión —la expresión de Gerardo se endureció—. Como dice el refrán, el hombre inocente carga con la culpa por poseer un jade valioso; esta espada no es para ti. Entrégamela y podrás asegurar tu bienestar.
—Líder, ¿me estás amenazando? —Pedro entrecerró los ojos.
—Te estoy dando un consejo; el que conoc