Mirando a Liliana colgada en la pared, los discípulos del Palacio de Jade ya estaban petrificados de miedo.
Todos miraban boquiabiertos, con una expresión de incredulidad.
Ella era su maestra, la líder del Palacio de Jade, una gran maestra de casi un paso de grandeza, una experta de primer nivel en esgrima.
Una existencia tan poderosa, derrotada por Pedro en un solo movimiento.
¿No es eso absurdo?
—¿Có... cómo es posible? ¿Nuestra maestra derrotada?
—Ilusión, debe ser una ilusión, nuestra maestr