A las ocho de la noche, en el Café Rose.
Leticia se sentaba cerca de la ventana, sosteniendo su taza de café con ambas manos, mirando la suave lluvia afuera, con un ánimo algo sombrío.
Su rostro, de belleza inigualable, mostraba signos de agotamiento y cansancio.
Desde la noche anterior, había estado distraída todo el día, con el ánimo bajo, insegura y preocupada.
En su mente, solo estaban las imágenes de Pedro y los momentos compartidos con él.
Ella ya estaba intentando reparar las cosas, inten