Marisol soltó un resoplido frío y también dio un paso adelante.
—Realmente, cuando el líder es recto, los seguidores son torcidos —Pedro sacudió la cabeza, murmurando para sí mismo.
De repente comprendió por qué Marisol era tan descarada y confiada.
Con un líder tan despectivo, ¿qué podían esperar de sus discípulos?
—Eso, mi maestro es algo frío, no te lo tomes a mal —Julieta se mostraba algo incómoda.
—Déjalo, no soy de los que se pelean con mujeres —Pedro agitó la mano.
Solo por respeto a Juli