Pedro se quedó ligeramente atónito al ver el puñal caído a sus pies. Ese puñal, efectivamente, era un regalo de Ricardo, pero después de beber anoche, lo había dejado en su habitación. Esta mañana, al ir a la familia Solís, no le prestó atención a este detalle, ¡y ahora resulta que el arma es la utilizada para asesinar a Rómulo! En otras palabras, ¡ahora él es el principal sospechoso!
—¿Qué pasa? ¿Te quedaste sin palabras? ¿Vas a decirme que te robaron el puñal? —dijo Eulogio con una expresión s