—¿Zoraida Maldonado?
Las palabras de Pedro dejaron a Lizbeth aún más perpleja.
Efectivamente, la hermosa hermana tenía el apellido Maldonado, pero ella afirmó que su nombre no era Zoraida.
—¿Qué pasa? ¿No quieres admitirlo? ¿Necesito arrancar esa máscara? —dijo Pedro con tono sereno.
—Ja, ja, ¡qué agudo te has vuelto! Me esforcé tanto en mi apariencia y aún así no puedo engañarte.
Zoraida se rió, con una mirada seductora y llena de encanto.
—Hermana hermosa, ¿tu verdadero nombre es Zoraida? —Liz