Valentín no se atrevió a dudar y rápidamente dio la orden.
—Ya no es necesario ir, allá ya se ha restablecido el orden —En ese momento, Pedro salió de las sombras.
Su ropa blanca estaba manchada de sangre, y aún emanaba un aura asesina que no se había disipado por completo.
—Eso es bueno —Valentín suspiró aliviado y luego preguntó—. Pedro, ¿has encontrado algún rastro de Zenón?
—Todavía no —Pedro negó con la cabeza.
—Mientras Zenón viva, la familia Flores tendrá problemas interminables. Todos lo