¡Eso es un verdadero hombre! ¡Un verdadero héroe!
—Pedro, hoy es tu día de suerte, Fermín está dispuesto a comprar ese edificio inacabado que tienes. ¿No vas a agradecerle rápidamente? —dijo Paula con orgullo.
—No hace falta agradecer, somos amigos. No puedo soportar verte lastimada. Trae la escritura de esa propiedad y hacemos el trato aquí mismo —dijo Fermín con una sonrisa.
—¿He dicho yo que quería hacer un trato contigo? —Pedro soltó de repente.
—¿Qué?
Fermín se quedó paralizado, un poco ine