¡Silencio!
¡Un silencio mortal en todo el lugar!
Cuando el anciano de traje se arrodilló ante Pedro, todos quedaron boquiabiertos de asombro.
Nadie lo esperaba, que la figura prominente capaz de hacer que Bruno se humillara, se arrodillara directamente ante Pedro.
La postura era como la de un siervo encontrando a su maestro.
¿Qué está pasando?
Jaime se quedó petrificado, su rostro lleno de incredulidad.
Pensó que Pedro solo era fuerte en términos de poder físico, pero resultó que tenía un trasfo