—¿Qué?
Al ver a su compañero ser asesinado con un solo golpe, los demás guardias quedaron petrificados al instante.
Jamás habían imaginado que Pedro fuera tan despiadado.
Actuar con tanta violencia al menor desacuerdo, sin darle importancia a la familia Solís.
—¡Insolente!
—¡Audaz!
—¡Atreverse a matar a alguien de la familia Solís! Parece que te has cansado de vivir.
Tras un breve momento de shock, varios guardias desenfundaron sus espadas, rugiendo con furia.
Pedro permanecía inmóvil, su mirada