Floro golpeó a Fermín con una bofetada fuerte en el rostro.
La fuerza del golpe hizo que Fermín tambaleara, casi cayendo por completo al suelo.
La marca de los cinco dedos en su mejilla era claramente visible.
—¿Qué...?
Al ver a Fermín ser golpeado, Paula y los demás quedaron atónitos.
Nunca imaginaron que esos pandilleros se atrevieran a golpear al gerente del Grupo Valencia.
¿Acaso querían desafiar a los cielos?
—¿Te atreves a golpearme? —Fermín se tocó la cara, incrédulo—. ¿Sabes quién soy? ¡