—Extraño, ¿por qué vienen hacia aquí? Con esa mirada tan amenazante, ¿acaso vienen a buscarnos problemas?
Yolanda se encogió ligeramente, sintiendo un total nerviosismo.
—Vienen por mí. —Pedro interrumpió de pronto.
—¿Has ofendido a alguien otra vez?
Leticia frunció el ceño.
Notó que últimamente parecía atraer más problemas que de costumbre.
—No diría que ofendí, solo le di una buena paliza y, le enseñé una lección sobre cómo comportarse. —Dijo Pedro con gran indiferencia.
—Esto no es como la ci