—¡Absurdo! ¡Simplemente absurdo! Todos lo vimos con claridad. Antes de que lo mataras, Saúl estaba lleno de vida. ¿Y ahora dices que era un cadáver? ¡Es la cima total de la ridiculez!
Jovito estaba aún más furioso, deseando poder desgarrar al hombre que tenía delante suyo.
—¿Nos tomas por tontos? ¿Con qué base crees que creeríamos tus mentiras?
—¡Exacto! Está claro que mataste a Saúl. ¡Todos podemos confirmarlo en este momento!
El murmullo de descontento creció entre la multitud.
¿Matar a alguie