—Muy bien, ¡acaba con él pronto, no quiero más sorpresas!
La cara de Javier se relajó un poco.
—Javier, tranquilo, con mis dos discípulos a cargo, ¡este hombre está condenado a morir!
Matías sonrió ligeramente.
Inmediatamente sacó su teléfono y envió un mensaje...
En ese momento, en contraste con el alboroto de la audiencia, Estrella en el escenario estaba tranquila y serena.
—Primero que todo, les doy la bienvenida a todos ustedes para celebrar la inauguración de nuestra nueva compañía.
Estrell