En ese momento, la expresión de Marta cambió drásticamente.
—¡Esto es muy extraño! El antídoto que desarrollamos ha sido verificado por múltiples estudios, no puede ser inservible.
La preocupación también se apoderó del doctor Peter.
—¿Qué hacemos ahora?
Marta frunció el ceño.
—Los equipos y el entorno aquí son precarios, y no tengo una mejor solución.
El doctor Peter miró seriamente a Marta.
—Entonces, ¿todo este alboroto fue en vano? ¿No has sido de ayuda en absoluto?
El rostro de Marta se ens