Se decía que la familia Guzmán tenía dos individuos de nivel "Super gran maestro" al mando, conocidos como el Diablo negro. Raramente hacían apariciones públicas, así que era una sorpresa ver que habían venido hoy acompañando a Egidio. Si las cosas se pusieran feas, no saldrían ganando.
Héctor se frotó la barbilla, pensando en cómo vengarse.
"¿Qué importa si es un dios de la guerra? Todavía no puede hacer nada contra nuestra familia Guzmán," Cipriano pensaba para sí mismo, con una sonrisa ligera