Al caer la tarde, en la clínica "Bueno y Feliz", Pedro estaba inmerso en el desarrollo de un nuevo medicamento cuando un Bentley plateado se detuvo repentinamente en frente del edificio. La puerta del coche se abrió y Estrella, vestida con un apretado vestido plateado que realzaba su seductora figura, descendió grácilmente del vehículo.
—Amor, ya llegué —dijo Estrella, entrando con una sonrisa encantadora y agarrando el brazo de Pedro al verlo—. Vamos, te llevaré a cenar algo delicioso esta noc