Observando a Lourdes, que se veía lleno de vida, los médicos se miraron asombrados entre sí.
¿El mal que había desconcertado a todo un grupo de expertos fue curado con una simple pastilla?
¿Eso era exagerado, verdad?
¿Este pequeño objeto de aspecto insulso podría ser alguna píldora milagrosa?
—¿Podría decirnos qué era esa pastilla? ¿Nos permitiría estudiarla? —preguntó un médico calvo, incapaz de contener su sorpresa.
—¡Estudiar mi pie! ¡Lárgate!
Teresa le propinó una patada que dejó al médico c