Al mediodía, en la oficina de la presidenta del Grupo Preciosidad, Leticia estaba mirando distraídamente unos papeles mientras pensaba en Pedro.
Estaba preocupada por él. Si fuera capturado por Leo, entonces… estaría destinado a morir si quería vivir y a no vivir si quería morir. ¡Era horrible!
—Juana.
Leticia no pudo esperar más después de dejarse llevar por la fantasía.
—Presidenta García, ¿en qué puedo ayudarla? —Juana entró después de tocar la puerta.
—Ayúdame a preparar un regalo de pri