—¡Andrés! Te doy tres segundos para que te disculpes con Silvia ahora mismo.
Pedro se levanta lentamente, su expresión sombría.
—¿Disculpas? ¿Quién diablos te crees que eres? ¿Por qué tendría que disculparme solo porque tú lo dices? ¿Y qué pasa con ella? ¿No es solo una perra? La golpeé y qué, ¿qué vas a hacer al respecto? ¡Habla más y te golpearé a ti también!
Andrés lo mira fijamente, su rostro lleno de ferocidad.
—¡Eres un necio!
Pedro resopla fríamente y lanza una patada directa al