—¿Cómo es posible?
Jorge abrió la boca de par en par, su rostro lleno de incredulidad.
Ya había tenido una muestra del poder de los Cuatro Grandes Malvados.
Cualquiera de ellos podría aplastarlo fácilmente.
Y aun así, estos poderosos individuos habían sido derrotados por un médico a quien menospreciaban.
¡Simplemente inconcebible!
—¿Este tipo realmente tiene tanto poder?
Claudia abrió los ojos, asombrada.
Al principio, pensó que Pedro solo usaba armas ocultas, siendo un personaje de poco mérito.