—¿Eh?
Al escuchar eso, todos se concentraron.
De hecho, notaron que el rostro de Pilar, que había mostrado mejoría, ahora se había vuelto aún más pálido.
Incluso su frente y cejas empezaron a cubrirse nuevamente de escarcha.
Por lo que se veía, su condición no solo no había mejorado, sino que había empeorado.
—Rubén, ¿qué está pasando?
Héctor frunció el ceño, con una expresión algo sombría.
—Es raro, según la lógica, después de disipar el frío, no debería haber ningún problema serio.
Rubén estab