—¿Yo?
Cuando todas las miradas se centraron en ella, Paula no pudo evitar sentirse ligeramente aturdida.
—Paula, cuenta todo lo que has visto. No ocultes nada, ¡quiero ver cómo se justifica este inútil! —Yolanda apoyó sus manos en las caderas.
—Exacto, Paula. Di la verdad para desenmascarar las mentiras de este chico —el resto de las personas también animaron.
—Pues...
Paula dudó.
Esta reacción hizo que todos se sintieran un tanto inciertos, especialmente Francisco. Su corazón latía con fuerza y