—¿Eh?
Cuando dos cuchillos se apuntaron a su cuello, Paula quedó completamente atónita, sin capacidad para reaccionar.
Desde que el asesino entró por la puerta hasta que Pedro la incriminó, todo sucedió muy rápidamente y de forma inesperada.
Cuando finalmente recobró sus sentidos, ya se encontraba en un lugar peligroso.
—¡Pedro! ¡Me estás jodiendo!
Viendo que estaba a punto de ser secuestrada, Paula se desesperó al instante:
—¡Caballeros, es un malentendido! ¡Todo es un malentendido! ¡No soy nin