—¡Este joven tuvo mucha suerte al salvar a la señorita Leire!
Al mirar el cheque de un millón de dólares, los espectadores no pudieron evitar sentirse envidiosos. Esa cantidad de dinero sería suficiente para ellos durante toda su vida.
—¡Maldito! —Ovidio apretaba los dientes y cerraba los puños. Esa fortuna debería haber sido suya, pero Pedro se la arrebató. Esta era su oportunidad para acercarse a la familia Rajoy, y todo fue arruinado por ese chico.
—Gracias— Pedro aceptó el cheque sin rodeo