—¿Ah? —La escena repentina dejó a todos atónitos, con la boca abierta y el rostro lleno de asombro. Nadie esperaba que la Princesa Amparo abofeteara a Casimiro tan pronto se encontraron.
El problema es que Casimiro ocupaba el puesto de Capitán General, una posición importante en el reino. Ser abofeteado en público no le dejó ni un poco de dignidad a Casimiro.
—Princesa Amparo, ¿por qué me golpea? —Casimiro, aturdido por el golpe, se cubrió la cara ardiente, algo desconcertado. Si hubiera sido