Todos giraron la cabeza hacia la dirección de la voz.
En la entrada, un grupo de guardias armados escoltaba a varios nobles, entrando con gran pompa. A la cabeza del grupo iba una hermosa mujer, elegantemente vestida. La mujer parecía tener poco más de treinta años, bien cuidada, emanando una aura de nobleza y elegancia. Cada movimiento reflejaba su alta posición. A su lado caminaba un joven apuesto, con las manos en los bolsillos, mirando alrededor con un aire despreocupado.
—¡Dios mío! ¡Es r